Obras completas Tomo III

Con la Pasión de antaño

Ahora,
que ya aprobé hace mucho tiempo,
el jardín de infantes,
la escuela primaria.
Ni que decir los estudios secundarios.

Ahora,
que ya no tengo padre tutelar
ni madre recorriendo el jardín,
ni custodiando la luna derramada sobre los patios.

Ahora,
que el rumor de la cocina
y el olor de las salsas domésticas
se han exiliado sin retorno.

Ahora,
que atravesé la conquista de un hombre,
el amor feroz de imposibles encuentros.

Ahora,
que el invierno es más invierno que nunca,
porque nadie enciende los fuegos
y el humo triste desdibuja el perfil de las catedrales.

Ahora,
que definitivamente sé
tendré un hijo
ni fundaré un pueblo
ni crearé una estirpe de dioses.
Advierto que comienzo a vivir
con la pasión de antaño.
Con el robusto amor multiplicado
hacia las criaturas del mañana.
Las que vendrán descubriendo huellas originales,
entrando al palacio de la aurora,
abriendo con los rosados dedos
las puertas del porvenir.

Abrazados hombre y mujer,
cuerpo a cuerpo
en el desvarío del deseo
y ardientes
como las fogatas de la noche de San Juan
en mi remoto pueblo de provincia.