La voz apasionada

Siento que vuelve a renacer dichosa
mi entera vocación.

Ya me persiguen las gavillas de oro.
Robusto monte. Campesina hoz.

Ya soy custodia de los alfalfares.
Me baña el agua.Me traspasa el sol.
Casi doy fruto como los frutales. Casi doy flor...

Soy como rama desprendida al viento
de este setiembre labrador

Ah, como es dulce sobre mis espaldas
sentir su peso.
Comprender su voz.

Y por el aire de las tardes lentas,
o en el silencio de las noches claras,
a cielo abierto respirar su olor.

Entonces gozo junto a esa fragancia
con el ardido corazón,
hecho al milagro de la primavera.
Forjado a canto y doblegado a amor.
Tu que me quieres porque te recuerdo
árbol maduro. Caballada al sol.

Tierra caliente de las sementeras.
Empecinado y ancestral verdor,
si me abrazaras esta noche tibia;
si te acercaras a mi corazón,
como verías que doy, casi, fruto!
Como verías que casi, doy, flor!