En Verde y Rojo

SAVIA

A veces me parece que en vez de sangre roja,
me puebla verde savia.
Que los brazos flexibles que se extienden
son dos torneadas ramas.
Que este cuerpo que vibra sensitivo,
es un tallo ondulante que se alarga.
Que hasta el claro cabello tiene a veces
vaivenes de hojarasca.

Oh, la alegría cierta y rumorosa
de sentirme crecer como una planta.

El hombre que me quiera
sabrá de mi fragancia.

Huelo a flores silvestres,
a hierbas y a manzanas.

Tengo un sabor de fruta pintona y codiciada,
como si se me diera, jugosa y sin reservas,
la pulpa de las uvas redondas y doradas.

Las manos del que quiera
sabrán de mi substancia,
elástica y salvaje,
madura y perfumada.
Toda la primavera ruidosa y transparente
se llamará mi hermana.

Seré el más fuerte leño.
Mas cederé a su empuje como una débil rama.
Lo cercaré de trinos.
Lo rondaré de lianas.

Entonces, más que nunca,
¡que goce será el goce de florecer en savia!